Hacer carrera en los Países Bajos

Te presentamos a Facundo, un mendocino amigo de la casa que en su tiempo libre colabora editando artículos, y con el manejo de las redes sociales de Camino a Holanda.

En esta entrega, sin embargo, no hablaremos de lo que el hace en su tiempo libre, sino en su vida laboral. Que lo disfruten!

Hola!

Mi nombre es Facundo Ovejero Aquenes, tengo 27 años, soy de Mendoza, Argentina y estudié Licenciatura en Administración en la UNCuyo.

Un año y medio después de rendir nuestra última materia, con mi compañera de estudios (y de vida hace casi ya seis años), decidimos empezar un viaje por el mundo sin fecha de regreso. El primer destino que elegimos fueron los Países Bajos (spoiler alert: el último también).

Posibilidades laborales

Como muchos de los lectores de este blog ya habrán experimentado (y como muchos otros, espero, experimentaran algún día) los Países Bajos son un mundo de posibilidades laborales (y de las otras también). Trabajo sobra, sólo hay que saber dónde y cómo buscarlo (obviamente hablando de circunstancias normales, aunque incluso en medio de esta pandemia se puede encontrar bastante).

Mi caso no fue la excepción. A los pocos días de haber llegado, Julián (fundador de Camino a Holanda) me consiguió una entrevista en una empresa llamada Thuisbezorgd.nl, para comenzar a trabajar como repartidor en bicicleta eléctrica. Suena como un trabajo fácil, ¿no? Pues sí, salvo por dos pequeños detalles:

Pequeño Detalle 1

En ese momento (casi) no sabía andar en bicicleta. Aunque parezca mentira, nunca fue lo mio. Y eso hablando de bicicletas normales, clásicas. Mucho menos podía pensar en andar en una e-bike, un hermoso juguete que alcanza velocidades de 25/30 km/h en segundos.

Pequeño Detalle 2

Mi inglés hablado (a pesar de haber estudiado durante 10 años en un instituto en Argentina) era bastante flojo. 

Empezando como repartidor

Empecé a trabajar como repartidor full time. Estando en la calle todo el día pude practicar mi inglés hablado y por supuesto, mis habilidades como ciclista. Conocí cada rincón de Utrecht, y a muchísima gente interesante. Aprendí mucho sobre el país donde vivía, sobre su gente, sobre su forma de hacer negocios. 

A los tres meses me promovieron y empecé a entrenar nuevos repartidores. Tres meses más y estaba entrenando a otros entrenadores, trabajando en la coordinación de la Central de Utrecht (la ciudad en donde vivo), y viajando a varias ciudades del país por mi trabajo.

Se terminó la WH... Y ahora qué?

A un año de haber empezado mi aventura, mi visa llegó a su fin y viajé a Dinamarca para hacer una nueva Working Holiday, pero me enamoré tanto de Holanda que decidí volver a Utrecht y tramitar un permiso de residencia por 5 años más (junto a mi novia y gran compañera, quien tiene pasaporte italiano y me apoya en todas mis locuras). 

Volviendo a los Países Bajos

En Diciembre 2020 volví a Thuisbezorgd.nl. Me recibieron con los brazos abiertos de par en par y hace unos días que finalicé mi entrenamiento para sumarme al equipo de supervisores de la Central de Utrecht (el cual coordina a cientos de repartidores). Trabajo con un grupo humano increíble, aprendo y crezco cada día como profesional, y amo inmensamente lo que hago.

Tengo varios proyectos a cargo, uno de ellos es el reclutamiento de hispanohablantes en Utrecht. Tanto para aquellos que tienen pasaporte europeo o permiso de residencia de larga duración (si es tu caso y querés trabajar con nosotros, podés inscribirte en este link), como para aquellos que están con una Visa Working Holiday (si es tu caso, podés aplicar a través de este link).


IMPORTANTE: Sólo para Utrecht, Países Bajos. Si aplicaste por cualquiera de los links previamente mencionados, por favor dejanos tu nombre completo y contacto en los comentarios para poder darle seguimiento a tu caso!

Se puede!

No cuento esto para alardear, de hecho ahorré cientos de detalles para no aburrirlos. Lo cuento para que sepan que se puede. Quizás haya que empezar desde abajo, “lavando copas” como algunos dicen, si. Seguro tengas que hacer un esfuerzo extra, esperar, ser paciente. Pero se puede. 

Por favor, no se pierdan la oportunidad de viajar sólo por tener miedo a lo desconocido (obviamente hay otras razones para no hacerlo que son sumamente válidas, y a todas ellas las respeto inmensamente). Justamente descubrir lo desconocido debería ser el motivo que los lleve a viajar.

Abrirse paso en el mundo solos, sin la familia a un bondi de distancia, sin contactos a los que acudir, sin una reputación en la que apoyarse, sin siquiera poder usar tu idioma para comunicarte a diario. Abrir la mente, conocer otras culturas, otras formas de pensar, de trabajar, de vivir.

El resultado no puede ser otro más que el de un crecimiento personal tendiendo al infinito. Y espero que todos aquellos que llegaron hasta este artículo (porque si llegaste hasta acá, sin dudas tu partecita viajera ya se despertó), puedan concretar, y experimentarlo por sí mismos.

Yo, por mi parte, les deseo un hermoso viaje y que siempre recuerden: “SE PUEDE!”.

Facu Cheko

Si querés preguntarle algo, podés comunicarte con Facu por Instagram.

¡Si tenés ganas de escribir sobre tu experiencia en Holanda y/o crear contenido, siempre estamos buscando maneras de sumar contenido que pueda ayudar!

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